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La mejor protección: previsión de mosquitos

Ya sabes lo que dicen: nada es seguro excepto la muerte, los impuestos y los mosquitos. En cuanto empieza el buen tiempo, estos pequeños chupasangres salen en sedientas bandadas para acechar tobillos y pantorrillas al desnudo. Si te preguntas cómo mantener los mosquitos a raya, la respuesta es fácil: el mejor repelente de mosquitos es el conocimiento. Si sabes cuándo y dónde atacan estos bichejos, podrás averiguar cómo evitarlos y combatirlos…

El dilema de los mosquitos

Seis patas, dos alas y una probóscide: los mosquitos pueden parecer iguales, pero hay más de 3500 especies repartidas por todo el planeta. Y para complicar aún más las cosas, no todos comparten hábitos. Por ejemplo, a algunos mosquitos, como al culex pipiens (el mosquito doméstico vulgar), les gusta ir emitiendo zumbidos desde el atardecer hasta el amanecer, mientras que otros, como el aedes albopictus (mosquito tigre asiático), son igual de activos durante el día. Así es difícil decantarse por un tipo de protección. Por suerte, hay puntos en común para establecer tres factores generales de riesgo:

1. Temperatura

Por norma general, los mosquitos tienen que estar relativamente cómodos para ir zumbando por ahí. Si la temperatura baja mucho, por debajo de los 10 grados Celsius, puedes olvidarte del repelente. La mayoría muere o entra en hibernación y los huevos dejan de eclosionar. Sin embargo, en cuanto las temperaturas suben y se estabilizan, vuelven a estar cada vez más activos y alcanzan su pico en torno a los 25 grados Celsius.

¿Y en qué te afecta todo esto? Bueno, tendrás que prestar atención al clima. Cualquier zona con temperaturas agradables y constantes tendrá su buena ración de mosquitos. En algunos lugares será un fenómeno estacional, con picos de insectos durante los meses más cálidos, mientras que en otras zonas más tropicales los tendrán a raudales durante todo el año.

 

2. Humedad

Debido a que se deshidratan fácilmente y su ciclo vital pasa por varios estadios (huevo, larvario y pupal), a los mosquitos no les va bien el calor seco y requieren cierto grado de sombra y humedad. Las mayorías de las especies ponen huevos en la superficie del agua estancada o en tierra húmeda y pasan gran parte de su vida ahí. Por esta razón, las zonas húmedas con una masa de agua inerte (pantanos, humedales, ciénagas o arroyos poco profundos) son donde pululan estos pequeños chupasangres.

3. Viento

Aunque tengan valor, determinación y nunca se den por vencidos, los mosquitos no son grandes voladores y lo pasan mal cuando hace viento. Saben aprovechar la situación quedándose en zonas y en horas en las que no sopla el aire. La mayoría tendrá su máxima actividad al atardecer o amanecer, en zonas de bosque, en la costa o en aguas estancadas, sobre todo si hay césped o vegetación para quedarse a cubierto, y mantendrán un vuelo bajo, a la altura del tobillo, para evitar que los sorprendan las ráfagas. También les gustan los interiores, donde tienen fácil acceso a sus víctimas con poco riesgo de brisa.

No lo dudes y haz tu previsión de mosquitos

Si juntas los factores de riesgo, te harás una idea bastante clara de aquello a lo que te enfrentas. Si estás bajo cero en medio del desierto, el riesgo de que te piquen es bastante bajo. Por otro lado, un estanque repleto de hermosos helechos en un área húmeda y tropical o un campo cenagoso son zonas de bastante peligro.

Por supuesto, la forma más sencilla de esquivarlos es identificar los factores de riesgo. Pero como no puedes vivir la vida ocultándote, deberías averiguar cómo repeler a los mosquitos cuando sales (o entras). La forma más sencilla es evitar el agua estancada, taparte bien, usar un repelente de mosquitos con icaridina y proteger tu hogar con insecticidas como HomeControl.